-Watercolor nº 78-

70 x 100 cm.

Cotton paper, 2024.


El fondo dominado por tonos terrosos y rosados establece una base donde la dualidad presente en la pieza se sostiene, fusionada pero no mezclada, creando una tensión visual sutil pero constante. Complementando esta base, emerge un turquesa que interactúa con los demás tonos, resaltando matices violetas y añadiendo una capa de complejidad cromática.

Largas pinceladas oscuras atraviesan la composición como líneas de fuerza, organizando y perturbando al mismo tiempo. Estas pinceladas no solo delinean áreas, sino que también actúan como puntos de intersección entre las diversas capas de color, integrando la riqueza cromática en un movimiento continuo que parece fluir a través de la obra.

El contraste entre el fondo cálido y los acentos fríos aportados por el turquesa refuerza la profundidad, haciendo que las formas parezcan flotar entre lo estático y lo dinámico. El juego de colores y líneas se convierte en un diálogo constante, donde cada elemento busca su lugar, al mismo tiempo que participa en un flujo general que nunca se detiene por completo.

En conjunto, la obra es una exploración de la tensión entre el orden y el caos, lo controlable y lo inevitable, creando una experiencia visual que invita a la contemplación y la reflexión sobre la naturaleza misma de la creación artística.