-Lands of Ultramar-
70 x 100 cm. Cotton paper, 2024.
"Lands of Ultramar" se despliega ante nosotros como una topografía mental, una cartografía que evoca tanto la geografía física como los paisajes de lo imaginado, lo deseado y lo recordado. Los tonos azulados y terrosos, trabajados con una técnica que oscila entre lo acuoso y lo sólido, lo difuso y lo concreto, hablan de un territorio en transición. No es un espacio fijo, sino uno que se mueve entre lo desconocido del ultramar y la solidez de la tierra. Los colores se desvanecen y se reafirman, como si, en esta superposición de capas, encontráramos ecos de viajes y desplazamientos, tanto reales como simbólicos.
Las profundas manchas de azul ultramar se expanden y fluyen, sugiriendo la inmensidad de aquello que no tiene límites claros, de lo que siempre está más allá del horizonte. En contraste, los tonos terrosos aparecen como anclajes, formas que parecen querer aferrarse a algo sólido, a una realidad tangible, pero que, al mismo tiempo, parecen evaporarse, perderse en la indefinición. Es aquí donde la obra plantea una tensión fundamental entre el deseo de explorar lo desconocido y la necesidad de regresar a lo conocido, a aquello que parece ofrecer una promesa de estabilidad.